Las diez actitudes que más irritan en un jefe

errores-de-un-jefe-emergenteUn estudio realizado recientemente por una compañía española sobre los defectos que los empleados advierten como los más molestos en sus jefes revela apreciables falencias en comunicación, capacidades de motivación y liderazgo en general.

Jefes hay en todas partes. La Real Academia Española de la Lengua los define como “Superior o cabeza de una corporación, partido u oficio”. Y a continuación explica las variedades, entre las que está hasta la de “Jefe de Gobierno”.

Y también en España, más precisamente el CEF (Centro de Estudios Financieros), se ocupó de realizar un estudio para conocer los comportamientos de los jefes que más irritan a sus colaboradores. Para eso, durante febrero y marzo pasados envió a través de su plataforma de teleformación una encuesta que fue contestada por 3.178 personas. La investigación estuvo dirigida por Ángel Fernández Muñoz, Psicólogo y Profesor del Master en Dirección de RRHH del CEF.

La encuesta ofrecía a los encuestados una lista de 34 posibles comportamientos de los jefes que pueden irritar a sus colaboradores, de los que se les pidió que señalaran hasta diez. Así, según el estudio, los jefes con dificultades de comunicación, los que no escuchan, los que no motivan y los que sólo saben mandar pero no lideran son los peor valorados.

Los diez comportamientos de los jefes que más irritan son:

1) No comunica con claridad los objetivos (46 %).

2) No motiva (44 %).

3) No comunica bien (32 %).

4) No escucha (32 %).

5) No lidera, sino que manda (32 %).

6) No enseña, no forma (31 %).

7) Se contradice con frecuencia (31 %).

8 ) Incompetencia directiva (29 %).

9) No gestiona bien su tiempo y ni el de sus colaboradores (28 %).

10) Se estresa con frecuencia (27 %).

En el lado opuesto, los cinco defectos menos señalados son:

1) No es asertivo (9 %).

2) Es distante y altanero (12 %).

3) Es un robamedallas (14 %).

4) No se implica (14 %).

5) Es lento en tomar decisiones (16 %).

De las 3178 encuestas correctamente contestadas, el 80 % procedían de España. En el 20 % restante hay respuestas de otros 50 países, sobre todo hispanohablantes (México, Colombia, Argentina, Chile y Venezuela). Ocho de cada diez encuestados tenían formación universitaria, mientras que el 45 % de la muestra también tenía trabajadores a su cargo (es decir, ellos mismos eran jefes). Y respondieron por igual hombres y mujeres, todo mayores de 18 años.

En cuanto a las diferencias apreciadas en las respuestas en función de los perfiles de los entrevistados, las más significativas son:

En lo que atañe a la edad de los encuestados, se comprueba que cuantos más mayores eran, más críticos se advertían en cuestiones relacionadas con la comunicación interna dentro de las empresas. Así sucedió con las respuestas a preguntas como “no comunica con claridad los objetivos” (señalada como uno de los diez principales defectos por el 35 % de los encuestados entre los 18 y los 22 años, hasta el 53 % entre los mayores de 42 años), “no comunica bien” (22 % y 38 %, respectivamente), y “no resuelve los problemas” (15 % y 31 %).

Quienes tienen trabajadores a su cargo (es decir, los que también son jefes) se quejan mucho menos de que su jefe directo “no confía en mi capacidad” que los que no tienen a nadie a su cargo (20 % contra 26 %).

En cambio, no existen grandes diferencias entre las respuestas de los encuestados en función del sexo. Las mayores diferencias entre las respuestas de los hombres y de las mujeres se producen en cuestiones como: “no potencia la creatividad” (señalada por el 24 % de los hombres frente al 19 % de las mujeres) y “se estresa con frecuencia” (25 % y 30 %, respectivamente).

Tampoco se advirtieron diferencias significativas en cuanto al nivel de formación de los encuestados.

Fuente: Periodista Digital

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