*Por Enrique Taracena
El académico de IPADE Business School, Enrique Taracena, realizó un importante análisis de las empresas familiares, considerando que en México el 90% de las compañías son de este tipo.
Este documento es perfectamente aplicable en cualquier país donde se den este tipo de organizaciones.
Taracena plantea lo que se conoce como “patología“, algo que sucede naturalmente en una empresa familiar. Esto es:
1-Confusión de ámbitos entre la familia y la empresa. Esto sucede cuando se piensa que la familia es la empresa y la empresa es la familia. Uno de los ejemplos comunes es la remuneración diferente a un directivo simplemente por el hecho de ser un familiar.
2-Confusión de roles. Esta se da cuando el padre de familia es a la vez el dueño de la empresa y al mismo tiempo él es quien la dirige. Sucede con frecuencia que el empresario, en el hogar, presenta el comportamiento necesario para una organización, pero no así para una familia, y viceversa. También puede llegar a tratar a los empleados como hijos y a los hijos como empleados.
3-Confusión de flujos. Tiene que ver en qué tanto se aporta a la empresa por parte de los familiares y en este sentido cómo se establece la remuneración. Es el tercer mal por el que algunas empresas familiares pasan. Para reflexionar sobre esta patología vale la pena preguntarnos ¿qué cosas se sacan de la empresa sin aportarle lo justo; y qué cosas te debe la empresa, según lo que se le ha aportado?
4-Incapacidad para trabajar. Cuando ésta existe, comúnmente se recurre a crear puestos que con anterioridad no tenían sentido, y esto se hace con la finalidad de darle trabajo a los hijos o a algún miembro de la familia que no tenga la capacidad para trabajar.
5-Tomar decisiones cuando la afectividad gobierna. Se da cuando la razón pierde frente a las emociones. Desde este punto de vista no se puede reglamentar el afecto, pero lo ideal sería que no dominara en la toma de decisiones.
Estas patologías pueden aparecer en la estructura de gobierno, asamblea de accionistas, consejo de administración y en la estructura directiva, en otras palabras, están fundamentalmente en donde se concentra el poder.
Las patologías están en las siguientes tres fases de la estructura de gobierno:
- La primera de ellas es la fundacional, la cual se caracteriza porque la gente trabaja con el fundador de manera cercana y sabe cuál es el proyecto de la empresa. Podemos decir que la organización se configura alrededor de lo que pide el negocio.
- En la fase profesional se agrupan aquellas cosas que tienen que ver con el cómo se integran la estructura de gobierno y la estructura directiva. En esta etapa se diseñan criterios objetivos de eficacia.
- En la fase institucional se armoniza el bien común con los intereses particulares de los individuos. El fundador busca conseguir a alguien que lo sustituya, y que la cuide a la organización más o igual que él mismo. En esta etapa la persona ve en el proyecto de la empresa un camino para cumplir sus propios proyectos. Esta fase es necesaria cuando hay más de un dueño.
A manera de conclusión se puede decir que
Nunca es demasiado tarde para corregir las patologías, es por ello que debemos identificar en qué fase se encuentra la estructura de gobierno y la directiva, sin perder de vista que la empresa familiar no debe desfamiliarizarse, es más, incluso se puede profesionalizar e institucionalizar y aún así seguir siendo familiar.
Fuente: IPADE Business School
Enrique Taracena es profesor del Área de Política de Empresa de IPADE Business School
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