Conocer al consumidor actual es un tema extremadamente complejo y objetivo de muchas de las investigaciones científicas y estadísticas alrededor del mundo.
Es evidente que las teorías comienzan a surgir y a tomar fuerza. Una de ellas es la que expone el portal Emprendedores Anónimos, acerca del consumo y el estado mental.
El artículo sostiene que existen dos estados mentales correspondientes a nuestra interacción con el medio que nos rodea: Alpha y Beta.
Antes de abordarlos, visualice, por un momento, todos los estímulos sensoriales que le rodeen. Todos los sonidos y sensaciones, además de todo lo que pueda ver.
Si nuestro cerebro procesara y analizara cada uno de estos elementos, tendría un sobre calentamiento. Sería imposible. Por suerte, tenemos memoria y recordamos en mayor o menor grado todo elemento con el que hemos interactuado. De esta forma, cuando nuestros sentidos captan algo común, nuestro cerebro lo da por hecho y lo ignora.
Ahora, imagine que está conduciendo un automóvil hacia un destino común para usted. Suele pasar que llegamos a nuestro destino y no tenemos la menor idea de cómo llegamos ahí. Es como si condujéramos de modo automático.
De la misma manera, entramos a nuestra casa y encendemos la luz, prendemos la cafetera y nos quitamos los zapatos de forma automática. Éste es el Modo Beta.
Entonces, ¿Qué es el modo Alpha?
Regrese al automóvil. Maneja de forma automática pero escucha un claxon o bocina. De pronto sale del modo Beta para entrar al modo Alpha. Un estado mental en que usted está consciente y alerta. De igual forma cambiamos a modo Alpha al ver una señal de tránsito o simplemente cuando buscamos la dirección de un lugar desconocido.
¿A qué va todo esto?
Cambie ahora a otro ambiente conocido y familiar para todos nosotros: el Supermercado
Paseamos manejando nuestro carrito de compras por los pasillos en modo Beta. Sería una locura prestar atención a los miles de artículos coloridos de las estanterías. De pronto, algo llama su atención, y hay una posibilidad muy grande de que lo tomemos y coloquemos en el carrito.
¿Qué fue ese estímulo que lo llevó al modo Alpha?, ¿fue el color del artículo?, ¿su posición en el anaquel? ¿su presentación? algún ¿”20% más de producto gratis”? o quizá el recuerdo inconsciente de haber visto el producto en la T.V.
Como vemos, todo influye en esta decisión. Las cosas que usted compra en el supermercado no son casualidad. La próxima vez que vaya entre en modo alpha y reconozca éstas sutiles señales.
Descifre el porqué del acomodo de los artículos, el pasillo en que se encuentran, las etiquetas y promociones.
Del mismo modo si usted está en la otra posición plantéese ¿Cómo puedo aprovechar esta información en mi negocio? ¿Cómo puedo provocar el estado alpha en mis consumidores?
Fuente: Emprendedores Anónimos
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