Pasos para enfrentar la presión y lograr renovarse

lideres-stress-empresa-emergente1Annie McKee, co-fundadora de Teleos Leadership Institute y elegida por Business Week como “The High Priestess of Executive Coaching” en su edición de 2005, es una de las más connotadas especialistas en el estudio de la relación entre liderazgo, la inteligencia emocional y la estrategia empresarial en los niveles más altos de la organización.

En el siguiente artículo, publicado por Harvard Business Review América Latina, la autora busca dar una guía  a los líderes empresariales acerca de  cómo resistir las presiones externas y salir airosos de situaciones estresantes. Aún más, con una marcada renovación física y psicológica.

McKee comienza su artículo citando el ejemplo de la deportista Jenn Stuczynski en los últimos juegos olímpicos. La chica, que sólo había estado compitiendo 4 años, logró una estupenda medalla de plata. Sin embargo, muchos se sorprendieron al escuchar las duras palabras de su entrenador quien la reprendió y criticó sus defectos por no conseguir el máximo logro.

¿Qué ocurría? ¿Su objetivo era inspirarla, desafiarla o humillarla? Lo más probable es que esto no tuviera nada que ver con ella o con su desempeño y que el comportamiento de su preparador estuviera relacionado 100% con él.

Ante la presión crónica e intensa provocada por las responsabilidades, crisis y exigencias, los líderes viven con stress. Este padecimiento  incide en el funcionamiento cognitivo; ya no ven el panorama general y toman malas decisiones. La auto-conciencia se reduce, la empatía escasea y la auto-gestión se ve comprometida.

En situaciones como la anterior se pierden, además, las competencias emocionales y sociales que permiten al  líder ser exitoso. Es lo que  McKee señala  como “síndrome del sacrificio“, es decir, trabajar en exceso, agotarse y perder la eficacia.

Paradójicamente, los mejores líderes son los más susceptibles al síndrome del sacrificio. ¿Por qué? Porque toman sus responsabilidades seriamente. Se preocupan, se esfuerzan, se exigen aún más.

Considerando lo anterior, ¿Qué tipo de líder se considera usted? ¿Soporta bien el síndrome del sacrificio? o por el contrario, ¿se identifica con el entrenador de Jenn Stuczynski?

La autora plantea que existen diversos pasos a seguir para quienes se identifican más con la segunda alternativa.

En primer lugar, Annie McKee  recalca se debe superar la fantasía de que unas vacaciones arreglarán todo. No sucederá; usted volverá al trabajo y las presiones seguirán ahí.

Luego, el llamado es a admitir que usted no es  ni nunca será un súper héroe. Ciertamente puede ser una persona fuerte e inteligente, dones que debe aprovechar, pero hay algo más que debe hacer: Interrumpir el síndrome del sacrificio con una renovación verdadera.

 Debe incorporar prácticas regulares en su vida diaria que provoquen una renovación psicológica y física y para eso la autora entrega cuatro pasos que le permitirán desarrollar con más facilidad esa tarea:

1. Escuche los silenciosos llamados de atención de la vida. Tal vez sus llamados de atención no son tan dramáticos como algunos que he visto, como por ejemplo, los quiebres matrimoniales, las carreras estancadas. Pero quizás usted ya no se ríe tanto como antes, ha dejado de ir al gimnasio o no hace las cosas que más disfruta. ¡Escuche! Tome algunas medidas de ajuste ahora.

2. Practique la plena conciencia. Preste atención a sus pensamientos, cuerpo, corazón y espíritu. Esto no lo logrará por accidente. La mayoría de nosotros necesitamos desarrollar y luego practicar el arte de la reflexión. Trate de encontrar unos cuantos minutos para estar tranquilamente a solas cada día, aunque sólo sean cinco minutos antes de levantarse por las mañanas, en el camino hacia su trabajo, o un momento de quietud en el parque.

3. Encuentre esperanza. La esperanza es una fuerza poderosa. De hecho, a nivel neurológico nos ayuda a contrarrestar los efectos negativos de las presiones y cargas de la vida. La esperanza -una imagen de un futuro positivo y viable- nos inspira a indagar profundamente, a encontrar la fuerza para movernos en la dirección de nuestros sueños. Entonces, imagine su vida en diez años más: ¿qué estará haciendo? ¿Quién estará compartiendo su vida con usted? ¿Qué capturará su pasión?

4. Practique la compasión. Céntrese en las necesidades y deseos de las personas alrededor suyo. Actúe sobre lo que observa, haga algo para apoyar a los demás para que alcancen sus metas. Haga que el día de otra persona sea mejor. Al igual que la esperanza, la compasión genera emociones positivas que a su vez fomentan la renovación.

El cambio comienza con usted. Y cuando se vincula con un resultado significativo, como una vida vibrante,  el cambio puede ser emocionante y divertido. Comience con cosas pequeñas, pero comience. Valdrá la pena.

Fuente: Harvard Business Review América Latina

www.empresamergente.com

Guía ejecutiva de artículos de negocios y estrategia para empresas en crecimiento.

Tenemos más contenido interesante para ti:

Leave a Reply

ADVERTISEMENT

Acceder - BlogNews Theme by Gabfire themes